Celulares bajo sospecha, publicado por La Voz Del Interior

Celulares bajo sospecha

La OMS clasificó el uso de los teléfonos móviles como "posible carcinogénico" y posicionó a estos ubicuos aparatos en el centro de la polémica.

LA VOZ DEL INTERIOR, 06/06/2011 , por Marcela Fernández
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Ni tanto ni tan poco. Ni dejar de usarlos, ni estar con el aparato todo el día pegado a la oreja. Que no haya pánico y que prime la prudencia.

Seis días después de que la Organización Mundial de la Salud (OMS), a través de un panel de expertos, clasificó el uso de los celulares como “posible carcinogénico”, el consenso de médicos, científicos y autoridades sanitarias argentinas se centra en llevar tranquilidad a la población, y aconsejar un uso racional de los teléfonos móviles.

Y es que el informe elaborado en Lyon (Francia) por un grupo de trabajo integrado por 31 científicos de 14 países en la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (Iarc) de la OMS, dista de ser concluyente.

El estudio no afirma en forma tajante que el uso del celular aumente el riesgo de cáncer, pero tampoco lo descarta, y deja al mundo con el mismo nivel de incertidumbre sobre estos aparatos que el que existía antes de la reunión de Lyon. Bajo sospecha, sin certezas.

Toda una cuestión cuando se considera que en el mundo hay hoy alrededor de cinco mil millones de teléfonos móviles, o sea casi un celular por persona en una población global de 6,8 mil millones de almas.

De hecho, el informe de la Iarc ubica el uso de celulares en el mismo nivel de riesgo para cáncer que le atribuye al café, junto con otras 265 sustancias entre las que se cuentan el cloroformo, algunos colorantes o la exposición al humo que sufren los bomberos, tal como se informó en estos días. El riesgo estaría vinculado al nivel de radiación no ionizante que emiten los aparatos.

En Argentina. En ese contexto, desde el Ministerio de Salud de la Nación se informó a este diario que, al no haber surgido hasta ahora información contundente sobre el riesgo de cáncer, no habrá –al menos por el momento y hasta tanto se cuente con datos más precisos– ningún pronunciamiento oficial sobre el tema.

Pero sí se realizó a mediados de la semana pasada una reunión convocada por el consejo ejecutivo del Instituto Nacional del Cáncer (INC) con representantes de la cartera sanitaria nacional para evaluar el informe de la Iarc.

“Lo que surge del estudio es que podría haber riesgo, así como podría no haberlo”, indicó Daniel Gómez, del consejo ejecutivo del INC, y director general del Laboratorio de Oncología Molecular de la Universidad Nacional de Quilmes.

Gómez precisó que el informe de la Iarc es producto de un metaanálisis, es decir de la evaluación de estudios previos, y no de una investigación diseñada en forma puntual para analizar la vinculación entre el uso de los celulares y el riesgo de cáncer. “Seguramente ahora la OMS impulsará estudios para contestar esa pregunta por sí o por no”, dijo el funcionario.

Uso y no abuso. Mientras tanto, debido al uso masivo de celulares por parte de la población –en Argentina hay 1,34 celular por habitante, o sea más de uno por persona–, el INC apunta a promover el uso racional de los aparatos.

“No hay que entrar en pánico ni dejar de usar los celulares, pero sí recomendamos tratar de usarlos menos tiempo, emplear el manos libres o el auricular, y si estamos en un lugar donde haya una línea fija, optar por usar esta en vez del celular”, puntualizó Gómez.

Las medidas apuntan –indicó el experto– a aumentar la distancia entre el aparato y la cabeza, para disminuir la cantidad de radiación que llega al cerebro. “Pero tiene que quedar claro que es el mismo tipo de radiación que emiten los televisores o las computadoras, y que lo que cambia es la distancia a la que los tenemos”, dijo. Y aconsejó: “Hay que usar los celulares con moderación, al igual que hay que comer con moderación, tomar sol con moderación, o beber con moderación”.

El riesgo, el beneficio. En Córdoba, la radiooncóloga Silvia Zunino, también se manifestó en contra de demonizar los celulares.

“Aunque existen numerosos trabajos científicos publicados sobre los posibles efectos de la radiación de los celulares y muchos otros en curso, hasta acá no se ha podido comprobar nada de manera fehaciente”, dijo.

“Y en la ciencia, de lo que se trata es de comprobar una hipótesis”, indicó, y consideró que por esa razón sería un absurdo desaconsejar hoy el uso de celulares. “Con ese criterio también habría que dejar de usar los microondas o las computadoras”, dijo. Y afirmó que “el mundo no puede dar marcha atrás”, aunque sí es posible mejorar la tecnología disponible.

“Si hay alguna influencia ambiental sobre el cáncer, seguramente se debe a un conjunto de factores, pero hoy no se puede individualizar el peso específico de cada uno en el crecimiento de una célula anómala”, dijo. Y señaló que, a su criterio, la clave pasa por considerar la ecuación riesgo-beneficio.

“No hay nada en el mundo, ni a nivel de tecnología ni de medicamentos, ni de nada, que no implique algún tipo de riesgo. De hecho, hasta la aspirina los tiene, pero lo que hay que considerar es si es mayor el riesgo o el beneficio de usarlos. La aspirina como anticoagulante tiene muchos más beneficios que el riesgo de dolor de estómago que conlleva”, ejemplificó.

Sobre el caso puntual de los celulares afirmó que “desde el punto de vista de la oncología no hay ningún trabajo que demuestre que el riesgo de usarlos supera al beneficio, teniendo en cuenta que la mayoría de la gente los usa por necesidad”.

Un tumor de baja incidencia. De hecho, la advertencia de la Iarc se vincula al aumento del riesgo de padecer gliomas, un tipo de cáncer maligno de cerebro que representa las dos terceras partes de todos los cánceres cerebrales.

En Córdoba, de acuerdo con los datos del Registro Provincial de Tumores que se creó en 2003, la incidencia de este tipo de tumores ronda los cinco cada cien mil habitantes por año, según informó a este diario el titular del organismo y director del Instituto Oncológico Provincial, Martín Alonso.

Las estadísticas internacionales, a su vez, hablan de 7,4 tumores cerebrales (en su conjunto) cada 100 mil habitantes, de acuerdo con precisiones brindadas por Zunino, quien indicó, a su vez, que gracias a los avances en diagnóstico y tratamiento, hoy tienen una alta chance de curación. La radiooncóloga informó, además, que los tumores cerebrales son más frecuentes en los niños menores de 10 años y en los adultos mayores de 75, que podrían entenderse como los dos grupos etarios que usan menos el celular.

Mientras tanto, la tasa de incidencia en la provincia del cáncer de mama (el más frecuente) es de 70 nuevos tumores por año cada cien mil habitantes, a la vez que el indicador para el cáncer de colon es de alrededor de 20 cada cien mil habitantes al año.

En conjunto, la tasa provincial de nuevos tumores por año cada cien mil habitantes es 250, según puntualizó Alonso, lo que muestra el escaso impacto de los gliomas en el conjunto.

“No es preocupante”. “Si hubiera una vinculación clara entre el cáncer de cerebro y el uso del celular, la tasa debería ser mucho más alta, y no sería de cuatro o cinco cada cien mil habitantes”, sostuvo Alonso, a la vez que admitió que “si hubiera un incremento sí sería una señal de alerta”.

Por eso, para el oncólogo, “desde el punto de vista epidemiológico es razonable estudiar el tema, pero lo que surge no es preocupante, porque las tasas de incidencia de estos tumores no están reflejando esa realidad”.

Para Gómez, del INC, sin embargo, y atento a que algunos agentes cancerígenos requieren periodos muy prolongados para generar la enfermedad, los alrededor de 20 años que llevamos conviviendo con los celulares, podrían ser insuficientes para que un eventual daño se refleje en la tasa.

“De todos modos, hoy haríamos mejor en preocuparnos por los agentes cancerígenos probados, como el tabaco, y no por lo que podría serlo o no”, dijo.

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Publicado por La Voz Del Interior el 06/06/2011 en http://www.lavoz.com.ar/oms/celulares-bajo-sospecha